Akasha Wines, vinos mediterráneos nacidos en Mendoza
Akasha Wines, proyecto del músico y sommelier Pedro Aznar, junto al ingeniero agrónomo y enólogo Francisco Evangelista, desarrolla en Mendoza vinos inspirados en el Mediterráneo europeo.

La colección de vinos de Aznar y Evangelista busca interpretar el espíritu de las grandes regiones vitivinícolas del Mediterráneo desde el paisaje y la identidad argentina.
Así, traduceo la esencia de las variedades europeas al paisaje mendocino y priorizando la frescura, la elegancia, la fluidez y la complejidad, siempre con una mirada puesta en el disfrute y en el carácter del origen.
Aznar aporta su formación como sommelier, su pasión por el vino y su mirada artística; y Evangelista suma su conocimiento técnico y su trayectoria agronómica y productiva.
Junto al equipo enológico liderado por Vicky Pons, desarrollan una línea que abre nuevas posibilidades para el vino argentino.
“Pedro tiene una capacidad muy especial para poner en palabras sensaciones, imaginar perfiles y desafiar lo establecido”, destaca Evangelista.
“Mi rol es tomar esas ideas, interpretarlas desde el viñedo y la elaboración. En ese intercambio aparece algo muy interesante”, agrega el fundador de CrowdFarming.Wine.
La colección actual incluye los vinos Akasha Tinto (40% Cabernet Sauvignon y 60% Marselan), Blanc (98% Chardonnay y 2% Riesling), Rosé (rosado 100% Grenache) y GST (60% Grenache, 20% Sangiovese y 20% Tempranillo).
El Gran Akasha (50 % Malbec, 20% Nebbiolo, 20% Carignan y 10% Cabernet Franc), los espumantes Akasha Extra Brut (50% Pinot Noir y 50% Chardonnay) y Extra Brut Rosado (100% Malbec) y el vermut de estilo francés de mandarina Tanger.
La selección varietal responde a una búsqueda concreta, trabajar cepas históricamente vinculadas al Mediterráneo, como Grenache, Carignan, Marselan o Sangiovese, y explorar cómo expresan su identidad en los suelos mendocinos.
Los viñedos de Akasha crecen en Los Cerrillos, Luján de Cuyo y se expanden hacia el Valle de Uco en una búsqueda permanente, entendiendo cómo responde cada varietal a los distintos terroirs mendocinos.
Akasha (éter, cielo o espacio, en sánscrito) toma su nombre del concepto asociado al quinto elemento, aquello que conecta y contiene, idea que sintetiza el espíritu del proyecto, unir mundos distintos para crear algo nuevo.
Cada botella contiene un código QR con toda la información ampliada del vino: fichas técnicas; añada; corte varietal; zona de origen de las uvas; características organolépticas; recomendaciones de servicio; sugerencias de maridaje, entre otros.