De Sangre Chardonnay, integrante de la familia que honra lo inolvidable

De Sangre Chardonnay forma parte de la línea de Bodega Luigi Bosca que nace del ritual íntimo de una familia que honra lo inolvidable.

Desde sus orígenes, De Sangre es el lenguaje con el que la familia Arizu distinguió aquellos vinos reservados para los momentos que merecían ser recordados. 

El Chardonnay es una de las variedades más prestigiosas y exigentes del mundo, protagonista en las principales regiones vitivinícolas y símbolo de precisión, elegancia y técnica.

“El Chardonnay es una variedad que seduce y atrae poderosamente por su ductilidad”, explicó Alberto Arizu (h), cuarta generación y presidente ejecutivo de la bodega.

Para Arizu, “desde Chablis a Mersault o desde Napa al Valle de Uco, muestra una personalidad y carácter que va adquiriendo según los distintos terroirs”.

Tras afirmar que “sigue siendo el patrón con el que se miden los vinos blancos del mundo”, resaltó que el Chardonnay de la bodega proviene de terruños extremos del Valle de Uco que “dan esa amplitud térmica en la altura, que se traduce en mineralidad y frescura”.

“A su vez la mayor exposición solar, se expresa en intensidad; su paso en barricas de roble, le da untuosidad; así se revela De Sangre Chardonnay, algo muy difícil de encontrar en otras latitudes”, completó.

La colección De Sangre ha sido, históricamente, el espacio donde Luigi Bosca explora sus interpretaciones más profundas. 

Desde el Malbec DOC hasta sus distintas expresiones de terroir, cada vino responde a una misma convicción: remasterizar el legado, elevándolo hacia estilos cada vez más precisos, elegantes y contemporáneos.

Elaborado con uvas provenientes de Gualtallary, Chacayes y El Peral, en el Valle de Uco, cosechadas a mano y seleccionadas en bodega, De Sangre Chardonnay 2025 fermentó en barricas de roble francés de 500 litros.

Con ocho meses de crianza sobre sus lías, al alcanzar su punto de equilibrio, entre su frescura, intensidad y cremosidad, se presenta como un vino elegante y untuoso en boca, conservando una marcada acidez.

De color amarillo brillante con reflejos dorados y verdosos, en nariz presenta aromas de frutas blancas como pera, manzana y durazno, acompañadas por notas cítricas, vainilla y pan tostado; en boca es fresco y equilibrado, con buena untuosidad, acidez vibrante y un final largo, elegante y armonioso.

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