La vitivinicultura argentina renovó sus metas estratégicas

El sector vitivinícola argentino actualizó su Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) con vistas a 2030, que busca diseñar acciones integrales y promotoras del desarrollo y la innovación para esta industria para la próxima década, con eje en la sostenibilidad, fundamentalmente social.

Este trabajo, del que participaron técnicos, profesionales y dirigentes de los sectores público, privado y académico, con reuniones presenciales y encuentros virtuales, se dará a conocer el próximo 6 de marzo en el INTA de Luján de Cuyo en el tradicional desayuno de vendimia de la Coviar.

Con una lectura crítica del PEVI 2020, la actualización del plan contiene seis objetivos que apuntan a la sostenibilidad económica, ambiental y social: mercados externo e interno; rentabilidad, productividad y calidad; enoturismo; y objetivos social y ambiental.

Para 2030 se espera que las ventas al mercado doméstico alcancen los 1.000 millones de litros, las exportaciones de vino fraccionado 250 millones de litros por US$ 1.000 millones, las exportaciones de vino a granel los 150 millones de litros por US$ 100 millones, las exportaciones de jugo de uva concentrado las 150.000 toneladas por US$ 150 millones, las exportaciones de pasas de uva las 50.000 toneladas por US$ 100 millones y las exportaciones de uva de mesa las 15.000 toneladas por US$ 30 millones, totalizando exportaciones por US$ 1.380 millones.

“Se trata de metas ambiciosas pero cumplibles, necesarias para ordenar y conducir esfuerzos; y marcar así un camino plural y conjunto, que busca el crecimiento de todos los actores de la vitivinicultura argentina”, consideró la Coviar.

Además de buscar aumentar el volumen y valor de las exportaciones y los mercados de destino de la producción del sector, así como el consumo interno, el renovado plan promueve mejorar la distribución, la productividad y la eficiencia de la producción primaria e industrial y la calidad de los productos derivados de la vid.

Y, al mismo tiempo de desarrollar y promover el enoturismo en todas las regiones vitícolas argentinas, el plan aspira a promover la sostenibilidad social en la vitivinicultura con la inclusión de todos los actores y lograr la optimización del uso de los recursos mediante modelos sostenibles en la producción primaria, la industrial y el consumo.

Todas estas metas serán auditables en forma anual y serán rediscutidas cada tres años en los foros sectoriales, remarcaron desde la Coviar.

La actualización del PEVI “nos encuentra en un contexto que se caracteriza por cambios profundos y acelerados que afectan a los sistemas y modelos productivos; esto representa un desafío, así como también demanda la necesidad de respuestas que permitan hacer de nuestra viticultura una actividad sostenible”, concluyó la entidad.

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