Luisa’s: Espacio en Núñez dedicado exclusivamente al slider
Luisa’s es un restaurante en Núñez (Ramallo 2307, CABA) dedicado exclusivamente al slider, un medallón cubierto con cebolla en la cocción con pan blanco sin tostar.

La idea de Luisa’s tomó forma entre 2019 y 2025, cuando Rodo Cámara, dueño de The Food Truck Store, y Santiago Candegabe, músico y comunicador conocido en redes como Sandals, realizaron distintos viajes por el Medio Oeste estadounidense.
En uno de ellos, “buscando el mejor slider del mundo”, visitaron casas emblemáticas de Indiana, Michigan y Kentucky y se dieron cuenta de que en Argentina no existía un lugar así.
Así, Cámara y Candegabe decidieron replicar en Buenos Aires el método original con el que nació el slider en 1921.
“Entendimos que el slider no es una hamburguesa más chica, sino otra cosa; una experiencia de barra en la que el producto es simple, la ejecución es precisa y el método está intacto desde hace más de un siglo”, explica Cámara.
A diferencia de la smash burger o la hamburguesa de autor, el slider es un método de cocción con técnica propia.
En Luisa’s el medallón es cuadrado para aprovechar al máximo la superficie de la plancha; y se cocina a baja temperatura, unos 150°C, y se cubre con cebolla brunoise que genera vapor y acompaña en la cocción.
El pan no se tuesta, se apoya encima en el final para que absorba la humedad, los jugos y los sabores, y se integre a la carne.
“Nos interesó esa precisión, esa simpleza bien hecha. La idea de que con muy pocos ingredientes lográs algo perfecto si respetás el proceso; no es minimalismo por moda: es tradición”, completa Rodo.
En la carta hay cinco versiones de sliders.
La 1921 Original, sin queso, con mostaza amarilla y relish de pickles; la Cheese, con salsa tradicional; la Bacon, que suma panceta americana Sugardale con un ahumado único; la Clásica, con lechuga, tomate y salsa de la casa -a base de mostaza y buttermilk-; y la Doble: con doble carne y doble queso.
Un solo tipo de queso, tres salsas y una estructura fija.
En Luisa’s no hay papas fritas porque “preferimos que la experiencia gire alrededor del slider. Si alguien se queda con ganas, la mejor opción es pedir otro”, sostiene Santiago.
Como alternativa ofrecen chips con sal marina desarrollados junto a Gauchitas, chili con carne, preparado con una receta propia, y mac’n cheese en formato individual o para compartir.
El cierre dulce es el cheesecake original de The Cheesecake Factory en versiones rotativas -dulce de leche, Oreo, chocolate Godiva, banana, Red Velvet o chocolate con frambuesa-, al que se sumarán milkshakes de vainilla y frutilla preparados con una máquina traída de Estados Unidos.
El local escapa a la estética de los diners temáticos y propone una ambientación cálida que remite a los años 60 y 70.
El espacio gira en torno a su barra curva y eso estimula el vínculo entre el planchero y el comensal; y el slider se sirve en platos de loza, con cubiertos de metal y vasos y botellas de vidrio.