Caen la superficie dedicada a vid y los viñedos en la Argentina
La superficie total de vid en el país registrada a fines de 2025 es de 196.220 hectáreas (ha) distribuidas en 20.939 viñedos, con una disminución de 3.726 ha y 1.100 viñedos respecto al año anterior, informó el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Las variedades aptas para elaboración concentran 91,9% del total de la superficie y registraron una disminución de 4.017 ha en el último año, con bajas tanto en las variedades tintas (-1.898 ha) como en blancas (-917 ha) y rosadas (-1.201 ha).
En cambio, las variedades aptas para consumo en fresco y/o pasas aumentaron 203 ha en el último año y alcanzaron el 8% de la superficie total.
En la última década se registra una disminución de 12,4% en la superficie total de vid (-27.724 ha) y de -15,2% en la cantidad de viñedos (-3.763); mientras que el tamaño de los viñedos se incrementó y llegó en 2025 a 9,4 ha. (en 1990 era de 5,8 ha; en 2000, de 8,0 ha; y en 2010, de 8,8 ha).

Según el Informe Anual del INV, se registran viñedos en 20 provincias argentinas.
El 71,7% del total de hectáreas se encuentra en Mendoza; 19,7% en San Juan; 3,4% en La Rioja; 1,9% en Salta; 1,2% en Catamarca; 0,8% en Neuquén y 0,6% en Río Negro.
El restante 0,7% se distribuye en 13 provincias: La Pampa, Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, Chubut, San Luis, Jujuy, Entre Ríos, Santiago del Estero, Misiones, Santa Fe, Chaco y Santa Cruz.
De las siete provincias con mayor superficie cultivada, que concentran 99,3% del total país, la que tiene mayor tamaño medio de viñedo es Salta (23,3 ha), seguida por Neuquén (17,5 ha), La Pampa (12,4 ha) y San Luis (11,5 ha) y Catamarca (3,1 ha).
Respecto a 2016 (10 años), han disminuido las hectáreas de vid en seis de las siete provincias con mayor superficie: Mendoza (-17.903 ha), San Juan (-8.830 ha), La Rioja (-725 ha), Rio Negro (-395 ha), Catamarca (-327 ha) y Neuquén (-250 ha); y sólo creció la superficie en la provincia de Salta (+456 ha).
El resto de las provincias vitivinícolas del país aumentaron superficie en la última década, excepto Córdoba y Misiones.
El 57,3% de los viñedos del país son menores a cinco hectáreas y concentran 13,9% de la superficie cultivada de vid; y, en el otro extremo, se observa que 7,7% de los viñedos y el 44,8% de la superficie cultivada corresponden a viñedos de más de 25 ha.
Respecto a 2016, hay 3.763 viñedos menos, principalmente han disminuido los viñedos menores a cinco hectáreas (-2.727 viñedos).
El 91,9% de la superficie de vid del país corresponde a variedades aptas para elaboración de vinos y/o mosto y el 8,1% son aptas para consumo en fresco y/o pasas.
En la última década, la superficie ha disminuido tanto en las uvas aptas para elaboración (-12,6%), tintas, blancas y rosadas, como en las aptas para consumo y/o pasas (-8,5%).
No obstante, en el último año se registra una disminución de 4.017 ha en las variedades aptas para elaboración pero un aumento de 203 ha en las uvas aptas para consumo en fresco y/o pasas.
En el total de uvas aptas para elaboración de vinos y mostos, predominan las variedades tintas, que representan 61% del total de este segmento, 22% son rosadas y 17% son blancas.
Las variedades aptas para elaboración vienen disminuyendo en la última década, tanto en tintas, como rosadas y blancas.
Se registra en el último año una disminución de 1.898 ha de tintas, las rosadas disminuyeron 1.201 ha y las blancas mermaron 917 ha.
El 55,7% de la superficie de vid del país se ha implantado luego de 2000 (109.262 ha); y, en el otro extremo, se registra un 1,7% (3.180 ha) de la superficie plantada antes de 1940.
Las plantaciones más antiguas del país se registran en la provincia de Salta.
El sistema de conducción predominante en el país es el parral, aunque registra una disminución sostenida a lo largo de los años en concordancia con el aumento de variedades aptas para vinos finos, conducidas en espaldera.
El 50,3% del total de la superficie de vid está conducida en parral y el 48,4% en espaldera; mientras que el resto corresponde a los sistemas: cabeza, majuelo, ramé y lira entre otros.
La tendencia indica que el sistema de conducción que disminuye a lo largo de los años es el parral y aumenta la espaldera, aunque en el último año también ha disminuido este sistema: Respecto a 2024, el parral disminuyó 2.540 ha y la espaldera bajó 1.287 ha.
Se registra un aumento de 13 ha en el sistema cabeza y de una hectárea en lira.
Las variedades más cultivadas en el país son: Malbec (23,9%), Cereza (11,8%), Bonarda (8,3%), Cabernet Sauvignon (6,3%) y Criolla Grande (5,7%).
La variedad que más ha aumentado superficie a lo largo de los años es Malbec, la cual creció 6.490 ha en la última década, no obstante, ha disminuido superficie en el último año (-174 ha).
Le sigue en importancia por su crecimiento respecto a 2016: Ancellota (+1.457 ha), Fiesta (+1.449), Cabernet Franc (+1.341ha) y Flame Seedless (+1.272 ha).
Considerando la variación de superficie de las 25 variedades más cultivadas actualmente, se observa que solo siete aumentaron su superficie respecto a 2016 (10 años), de las cuales dos son variedades aptas para pasas, ubicadas en el tercer y quinto lugar del ránking de crecimiento.
Las variedades que más disminuyeron en este período son: Cereza (-5.644 ha), Criolla Grande (-4.342 ha), Cabernet Sauvignon (-3.055 ha) y Pedro Giménez (-3.046 ha).
Respecto a 2024, en estas 25 variedades más cultivadas, se registra aumento en seis de ellas: Cabernet Franc (+261 ha), Flame Seedless (+200 ha), Pinot Negro (+130 ha), Fiesta (+106 ha), Chardonnay (+74 ha) y Ancellotta (+20 ha).
En el país hay 185 variedades implantadas, de las cuales 122 tienen aptitud para elaboración de vinos y/o mostos (180.318 ha).
De estas 122 variedades, hay 52 que concentran el 76,7% de la superficie total son consideradas de alta calidad enológica (ACE) aptas para elaboración de vino con denominación de origen y también están autorizadas para la elaboración de Vinos Reserva y Gran Reserva.
Solo las provincias de San Juan y Catamarca poseen menos del 60% de su superficie con variedades ACE, lo cual se explica por la participación de la variedad Cereza en el total cultivado, siendo esta variedad destinada principalmente a mosto en estas provincias.
En San Juan, Cereza concentra 36,0% de la superficie apta para elaboración y en Catamarca esa participación alcanza el 39,5%.