San Ignacio: desde queso crema hasta queso azul
La empresa santafesina San Ignacio elabora distintos productos de la categoría quesos, desde el queso crema -con y sin lactosa- hasta el queso azul inspirado en la tradición francesa.

“Venimos trabajando hace años en mejorar continuamente ‘cómo hacemos lo que hacemos’, revisando procesos y ampliando el portfolio para acompañar las distintas formas de consumo”, señala Alejandro Reca, CEO de San Ignacio.
Dentro de su portfolio, la compañía cuenta con tres propuestas que reflejan distintos usos y perfiles.
Queso azul elaborado en su planta de Hipatia es un producto que se caracteriza por su textura cremosa y su sabor intenso y levemente picante.
Blancrem clásico y light es un queso crema que se adapta tanto a preparaciones dulces como saladas, ideal para desayunos y meriendas, pero también para cocinar, desde rellenos y salsas hasta recetas de pastelería, disponible en su versión tradicional y light (bajo en grasas).
Y Blancrem sin lactosa es una alternativa que responde a nuevas demandas del mercado, pensada para personas con intolerancia a la lactosa que buscan mantener el sabor y la funcionalidad del queso crema tradicional.
Todos los productos cuentan con la certificación sin gluten, lo que amplía las posibilidades de consumo, tanto para celíacos como para quienes prefieren evitar el gluten como parte de su alimentación saludable.
En Argentina, el queso ocupa un lugar central en la alimentación cotidiana: el consumo se mantiene en torno a los 12 kilos por persona al año, uno de los niveles más altos de América Latina, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Las preferencias muestran una fuerte inclinación por los quesos blandos -como el queso crema-, seguidos por los semiduros y, en menor medida, los duros.
En tanto, variedades como el queso azul vienen ganando interés entre quienes buscan sabores más intensos.
“El queso es un producto muy incorporado en la mesa de los argentinos y con usos cada vez más amplios; hoy conviven el consumo cotidiano con variedades más intensas, que empiezan a ganar espacio en nuevas ocasiones”, agrega Reca.
Con plantas en Sauce Viejo y Hipatia, Santa Fe, San Ignacio continúa desarrollando su línea de quesos, uno de los alimentos más antiguos de la historia: se estima que su origen se remonta a más de 7.000 años.
En el caso del queso azul, su característica distintiva proviene del desarrollo del hongo Penicillium, responsable de sus vetas y de su perfil aromático.
Por su parte, el queso crema fue desarrollado en Estados Unidos en el siglo XIX y se convirtió en un ingrediente clave por su textura suave y su versatilidad en la cocina.