Destacan el valor cultural de la vid y el vino desde una perspectiva global
El director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), John Barker, destacó que el vino no es sólo un producto económico, sino un bien cultural arraigado en más de 10.000 años de historia de la humanidad.

Así lo afirmó Barker al inaugurar en Vinitaly una mesa redonda de alto nivel dedicada a reconocer el valor cultural de la vid y el vino desde una perspectiva global, organizada por la OIV, en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques de Italia.
El evento -exposición internacional de vinos que se celebra anualmente en abril en la ciudad de Verona, en el noreste de Italia- reunió a referentes y representantes del sector para reflexionar sobre una dimensión del vino que va más allá de su importancia económica.
Barker destacó que, en un contexto de patrones de consumo en evolución, cambios demográficos y expectativas sociales cambiantes, reconocer y transmitir este patrimonio cultural es cada vez más importante para el futuro del sector.
En la mesa redonda, los ministros de Agricultura de Georgia, David Songulashvili; y Serbia, Dragan Glamočić, destacaron las profundas raíces históricas y culturales del vino en sus respectivos países, subrayando su papel en la configuración de la identidad nacional y el patrimonio territorial.
Desde la perspectiva del sector, la presidenta del Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV), Marzia Varvaglione, destacó que el valor cultural también constituye un factor clave para la competitividad y el posicionamiento de los vinos europeos en los mercados internacionales.
En cuanto a la dimensión del consumidor, Sandro Sartor (Wine in Moderation) destacó la importancia del contexto cultural a la hora de moldear las percepciones sobre el vino y promover un enfoque más equilibrado y responsable del consumo.
El debate también exploró la necesidad de reforzar el reconocimiento internacional de la cultura de la vid y el vino más allá de los marcos nacionales.
En este contexto, los participantes destacaron el papel potencial de organizaciones internacionales como la Unesco y la FAO, junto con la OIV, a la hora de apoyar iniciativas destinadas a preservar y promover este patrimonio global compartido.
También participaron en la apertura el ministro de Agricultura de Italia, Francesco Lollobrigida, y el comisario europeo Christophe Hansen.